domingo, 2 de julio de 2023

Aznar en Montevideo:"Los derechos son de las personas,no de los grupos"

 

El expresidente del Gobierno de España entre 1996 y 2004, José María Aznar, visitó Montevideo esta semana. 

Consultado sobre cómo observa la realidad actual del país que gobierna Luis Lacalle Pou, Aznar respondió con una frase que empleaba para defender su gestión: “Cuando yo gobernaba decía: ‘España va bien’; hoy digo que Uruguay va bien”. 

Aznar, uno de los líderes más relevantes del centroderechista Partido Popular que hoy se encuentra en la oposición, expresó también que “Uruguay es una excepción” en América Latina, una región marcada por la inestabilidad institucional. 

El exmandatario también manifestó sus ganas de que su partido vuelva al poder tras la derrota del centroizquierdista Pedro Sánchez en 2018, aunque prefirió no hablar sobre la política de su país fuera de fronteras. 

El expresidente Aznar, un político clave en las últimas décadas de la democracia española tras la caída de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975), también fue consultado sobre el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), y puso en relieve la influencia que fue ganando China en Latinoamérica. 

“En la política, como en la vida, si dejas un espacio, lo ocupa con otro; la presencia de China en Latinoamérica es innegable, al igual que la ausencia de Estados Unidos”, dijo Aznar.

“La política china será cada vez más exigente con los países en los que tiene presencia; pensar que la presencia china en Latinoamérica no va a tener consecuencias es equivocado”, agregó. 

El expresidente dijo además que observa a Latinoamérica con “esperanza y ambición” y resaltó sus esfuerzos por acercarse al continente cuando lideró España. 

“Veo Latinoamérica con la preocupación de que pertenecemos a la misma civilización, compartimos los mismos valores”, agregó Aznar. 

El exmandatario hizo referencia también a los liderazgos actuales y la falta de visión estratégica a mediano plazo. “Los líderes políticos de hoy viven en la inmediatez”, por lo que en la actualidad hay “una carencia muy grande de visión estratégica”, aseveró.

 “Si los líderes políticos no tienen una visión de mediano o largo plazo no se los puede pedir a los demás que la tengan”, agregó. 

Para Aznar, esta inmediatez se explica por dos factores que hacen al mundo actual: el avance cada vez más acelerado de la tecnología y porque, en las sociedades actuales, “las aspiraciones se volvieron derechos”, desarrolló. 

“La expansión de los derechos sin responsabilidad” se ha vuelto moneda corriente, señaló. “La evolución de los tiempos parece estar a favor de la libertad pero no, está en contra”, reflexionó sobre el actual paradigma configurado por internet y las redes sociales. 

 “Mis confianzas en la democracia radica en la libertad. Yo soy atento y crítico a las cuestiones que atentan contra la libertad”, agregó sobre la histórica puja entre libertad e igualdad. 

“Hoy somos menos libres. Perdimos la libertad por la previa pérdida de la privacidad a manos de grupos o empresas”, subrayó.

 “Hoy vivimos en un mundo de fragmentación. (Hay que recordar que) los derechos son de las personas, no de los grupos cómo se ve hoy en día. Y las obligaciones existen en la libertad”, desarrolló el expresidente. 

Para Aznar, “las democracias que están basadas en la libertad son frágiles pero no débiles”, y reconoció que este discurso “no está de moda” en el mundo actual.

 

sábado, 1 de julio de 2023

La Justicia falló a favor de Katoen Natie en otra polémica por el Puerto de Montevideo

 

El Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) rechazó el pedido de nulidad presentado por el gremio portuario contra dos decretos del Estado uruguayo por considerar que establecen un “monopolio” en favor de la empresa belga Katoen Natie; entendiendo que dichos decretos no tienen relación con los derechos de los trabajadores.
El Tribunal que se expide sobre conflictos presentados contra el Estado falló en favor de la empresa que posee el 80% de las acciones de Terminal Cuenca del Plata (TCP), el consorcio que gestiona el puerto de Montevideo. 

Esta determinación se dio luego de que el gremio portuario pidiera la nulidad de los decretos que otorgan la explotación de una terminal de contenedores y aprueban el Reglamento General de Atraque en dicha terminal portuaria. 

 Según los trabajadores, y tal y como especificaron en la demanda, la aplicación de estos decretos implica un cambio en el régimen de gestión de la terminal de contenedores en el puerto, estableciendo “un monopolio” en favor único de TCP, cuyo otro socio es la Administración Nacional de Puertos (ANP), con un 20% de las acciones. 

 De esta forma, “se limitan” los derechos de otros operadores portuarios, entre ellos los de la empresa Montecon, que hasta la fecha desempeñaba su actividad en el puerto capitalino —y ha reclamado en contadas ocasiones por esta situación que señalan como anticompetitiva. Por su parte, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), así como la ANP, TCP y otras empresas en calidad de terceros, replicaron la demanda del gremio, señalando que los decretos impugnados corresponden al ámbito particular de los operadores, mas no tienen relación con derechos de los trabajadores; razón por la cuál estos últimos no tienen potestad para iniciar un reclamo de nulidad.

 Con este argumento fue que coincidió el TCA para rechazar la demanda del gremio portuario y fallar a favor de Katoen Natie. Finalmente, y tras el polémico anuncio, Katoen Natie decidió suspender el incremento del 24,1% en las tarifas portuarias luego del malestar que exhibió el gobierno por una medida de carácter “unilateral”; pero también por las críticas del sector privado, desde donde consideraron que era una afrenta a la competitividad. 

 Tras una reunión entre directivos de la compañía que conforma mayoritariamente la TCP y miembros del Ejecutivo —encuentro que, originalmente, iba a realizarse el viernes, pero se adelantó—, se impuso la postura del MTOP respecto de que la actualización era "excesiva", y el incremento no regirá desde comienzos de julio. A su vez, se acordó la conformación de un equipo técnico para analizar la eventual suba tarifaria, con participación de miembros del gobierno y de la firma, mientras no se descarta que participen además expertos en la temática. 

El ministro de Transporte, José Luis Falero, avaló que se produzca “un reordenamiento de tarifas”, pero pidió que sea “dentro de parámetros normales”, teniendo en cuenta valores como la inflación y la variación del dólar. Temas Uruguay Terminal Cuenca del

Historias minimas sobre la dictadura: 50 años después por Elena Grauert

En los últimos días se ha hablado mucho sobre el golpe de Estado. Los discursos en las Cámara de Senadores, la huelga general del año 73 y todo lo que conllevó el quiebre institucional que se extendió por 12 oscuros años. El tema es cuánto permeó en las personas. 

Qué sucedió el día después a mujeres, hombres, niños, estudiantes, profesores, empresarios y amas de casa. Qué pasó en esa sociedad de los años 70. Claramente puede haber muchas historias personales sobre el día después, que van desde indiferencia hasta un total infierno. 

Quienes teníamos una familia enrolada en la militancia política a muchos niveles, tuvimos muchas despedidas y sorpresas, como notificaciones de proscripciones que iban llegando a las casas. Mucha gente perdió el trabajo, de un día para otro, dejó de ser funcionario público por haber participado en la huelga, por haber tenido militancia o por causas insólitas que estuvieran relacionada a una discrepancia con el Coronel o General de turno. 

No hay que olvidar que las jerarquías administrativas de las diversas Direcciones Administrativas del Poder Ejecutivo, Administración Central, Entes Autónomos, Servicios Descentralizados y poderes en general, fueron ocupados en su totalidad por militares o civiles afines al régimen. 

El miedo de las familias más politizadas y la persecución generó que muchas personas emigraran; compañeros de clase se iban de un día para el otro. Otros también se iban por la feroz crisis económica que se vivía en ese momento. 

En mi percepción de niña de 8 años, había invadido un país gris, que se mantuvo muchos años. El país de las botas... Pero no creo que se pueda contar un poco o parte de la historia sin reconocer que ese país gris venía de años donde la irrupción de la lucha armada cumplió un rol importantísimo y fue ayudando y provocando el "caldo gordo" para la irrupción de los militares. Sin duda, como todas las cuestiones en la historia, no se debe caer en los blancos y negros. 

El movimiento Tupamaro y demás grupos armados, devinieron en parte por una crisis económica, con alta la inflación, suba del petróleo, cierre de los mercados de carne, lana y demás bienes de exportación, y un mundo dividido por la Guerra Fría que influyó muchísimo, en cómo se fueron dando los hechos. Los políticos también tuvieron su cuota de responsabilidad, quizás faltó comunicación horizontal, poniendo el esfuerzo en el bien común, había un discurso de desgaste, antipolítico, por derecha y por izquierda. 

El discurso de "todos los políticos eran corruptos" era una realidad. Como señala L0eonardo Haberkorn, en "Milicos y Tupas", las persecuciones a empresarios por los ilícitos económicos fue parte de la acción conjunta entre militares y tupamaros, "documentos comerciales y financieros incautados, sospechosos de corrupción, acusados de defraudar impuestos, señalados como los responsables de vaciar el país con la mirada cómplice de los políticos venales". 

 El menosprecio a la democracia como simples "libertades formales" (lo que importaba era la lucha entre "oligarquía y pueblo"), la confusión de los algunos políticos, tratando de llevar agua para su molino, etc. No se trata de dos demonios, sino de miles de demonios confluyendo en contra de la República. Por ese motivo, la respuesta de la gente contra la dictadura tampoco fue masiva, todo lo contrario, muchos ya no querían más bombas, secuestros, represión, huelgas interminables... 

La gente quería paz. Y muchos a los días siguientes al 27 de junio o ese mismo día, se levantaron fueron a trabajar y la vida transcurría igual con sus historias propias, no había pasado nada. Quizás muchos justificaron el golpe, otros lo odiaron y callaron soportando, pero debimos convivir los que queríamos la vuelta de las libertades, con los otros y la verdad nos acostumbramos a no hablar. 

Durante toda mi infancia, mi contacto con la política era mirar algunos trastos escondidos en un altillo (carteles colorados con el número 99 o 15) o tratar de ver a través de las paredes las sombras de pinturas políticas tapadas, tratando de rescatar un halo de libertad en esas expresiones tan prohibidas. 

No se hablaba, sabíamos de la proscripción de mi padre, de primos y tíos en el exilio, de otro que no encontrábamos (Guillermo Sobrino, desaparecido el 22 de diciembre de 1977 en Buenos Aires), pero no teníamos mucha información, era mejor no hablar mucho, aunque se sentía la represión y la falta de garantías. Para mi familia la cosa estaba muy oscura, había mucho miedo, pero debíamos seguir batallando con la esperanza de que en algún momento esto cambiaría. 

La incertidumbre era infinita, el tiempo interminable. Si mirábamos a España Franco llevaba más de 40 años y se mantenía incólume con el apoyo de los Estados Unidos, en contra de Rusia. 

 Por eso, el plebiscito del 80, en el que ya era una adolecente (una inmensidad de tiempo para una niña de los 70), fue cuando me di cuenta que podíamos volver a pensar en términos de libertad y tres años después, con esperanza, mirábamos a la Argentina y cada vez más el grito de "se va a acabar", que se fue trasformando en una enorme realidad. Hoy, 50 años después, la consigna debe ser la misma, cuidadar las libertades más que nunca, defender la república y los derechos de los ciudadanos siempre con total apego a la ley y la Constitución, conservando la paz.

Uruguay pone el foco en las ciencias ambientales con un nuevo Centro de Investigación

Complementar el conocimiento científico con el local y potenciar la colaboración científica son algunos de los objetivos del Centro de Investigaciones en Ciencias Ambientales (CICA) inaugurado este jueves en el Instituto Clemente Estable. Entre las líneas de investigación del centro se encuentran la conservación de la biodiversidad, la ecología microbiana, la microbiota animal y vegetal, las respuestas a la crisis ambiental, la salud humana y animal y la ecología costera. 

La presidenta de la Junta Directiva del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), Cecilia Scorza, afirmó que los desafíos para abordar estos temas desde una perspectiva global “son diversos” y algunos “de muy reciente y notorio impacto global”.

"Los problemas ambientales que hemos experimentado durante muchos años, y que se han intensificado en los últimos meses, hacen imprescindible compartir, además de generar, conocimiento científico que permita entender y mantener nuestras interacciones ecológicas y sociales de forma coherente "

“El medio ambiente es un sistema complejo que resulta de muchas interacciones, y dónde estamos los humanos, con nuestra cultura y nuestra civilización, nuestra economía. La investigación requiere necesariamente que se combinen diferentes visiones”, dijo Piccini.

A su vez, explicó que los diferentes usos del suelo en Uruguay -ya sea para la conservación, para producir energía o para la industria- han "provocado tensiones" que generan problemas de salud no solo en el suelo, sino en el medio ambiente, sino también en los animales y el entorno. humanos


“Todo esto a su vez impacta en el agua. Hoy nos enfrentamos a una crisis de agua potable que afecta a más de la mitad de la población y tiene que ver con todos estos cambios en el uso del territorio”, dijo Piccini. Explicó que los diferentes usos del suelo en Uruguay —ya sea para la conservación, para producir energía o para la industria— han "provocado tensiones" que generan problemas de salud no solo en el medio ambiente, sino también en animales y humanos. 

Cirujana presentó una denuncia penal contra Álvaro Villar por hechos de 2016 en el Maciel

Mariana Carbón, cirujana que trabajó en el Hospital Maciel durante la administración del doctor Álvaro Villar, volvió a presentar una denuncia penal y hará también el reclamo formal en el Colegio Médico. La profesional denuncia a Villar por una serie de irregularidades que considera que cometió y, a su vez, asegura que el jerarca “avaló” una acción de abuso sexual en su contra.
Carbón, en diálogo con Montevideo Portal, comentó que en 2016, cuando trabajaba en el Maciel, un compañero llegó al cuarto médico y se acostó en su misma cama. “En ese momento me lo saqué de arriba y salí corriendo. No sé qué hubiera pasado si seguía”, agregó. Ante esto, se comunicó con Villar, a quien le aclaró que los malos tratos con el hombre venían de antes.

 “Nunca me hicieron una pregunta o investigaron, sino que un día llegué al hospital y me avisaron que me iban a sumariar con separación de cargo”, rememoró Carbón. Los argumentos se basaban en su actitud como médica y su profesionalismo a la hora de tratar con los pacientes, pero en 2020 el documento fue archivado bajo el argumento de que no había pruebas suficientes.

La última resolución de la OEA sobre Nicaragua es un giro a favor de los derechos humanos Por Jorge G. Castañeda

Al cabo de múltiples negociaciones y tropiezos, la Asamblea Anual de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Washington del 21 al 23 de junio, aprobó una resolución sobre la situación en Nicaragua. Sin ser la condena a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo que, en mi opinión, muchos hubieran deseado, el texto refleja un cierto cambio en la correlación de fuerzas en las Américas entre los gobiernos de la mal llamada “segunda marea rosa” y los países gobernados por el centro o la centroderecha. 

Esta mutación es digna de notarse y de celebrarse, por pequeña y marginal que pueda parecer.
El proyecto de resolución inicial fue presentado por Estados Unidos, Canadá, Chile, Costa Rica, y Antigua y Barbuda. Contenía lenguaje vehemente y poco eufemístico sobre las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, la represión al clero, la confiscación de sus propiedades, de las de organizaciones de la sociedad civil y de la Cruz Roja, sobre los informes del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a propósito de las denuncias de crímenes de lesa humanidad en Nicaragua, la enorme cantidad de nicaragüenses que dejaron su país desde 2018, y sobre el retiro de la nacionalidad a decenas de opositores al régimen de Ortega. 

El gobierno de Nicaragua no ha reaccionado a esta resolución, como tampoco lo hizo ante la publicación de un informe de la ONU en marzo. La representación de Brasil, por motivos no del todo comprensibles, buscó moderar el proyecto de resolución actual de la OEA de manera significativa, tanto en los considerandos como en la parte operativa. Esto provocó la reacción de varios países, así como del grupo de opositores despojados de su nacionalidad por las autoridades en Nicaragua. 

El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva dio a entender que deseaba un lenguaje más moderado para no cerrar las puertas a una mediación animada por Brasil, tanto entre los opositores y el gobierno, como entre el régimen de Nicaragua y la Iglesia. Después de largas negociaciones que incluyeron a Estados Unidos, Brasil, Chile y Colombia, se aprobó por unanimidad y sin objeciones una resolución que tomó en cuenta algunas consideraciones brasileñas, pero que al final de cuentas mantuvo la redacción vigorosa y explícita del proyecto inicial.

El documento expresa “su preocupación por los múltiples informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre el escalamiento de la represión, el cierre del espacio cívico, las violaciones a los derechos humanos, el deterioro de la situación de las mujeres, pueblos indígenas y afrodescendientes, incluida la denegación de derechos civiles y políticos básicos de la ciudadanía nicaragüense, así como la violación del derecho a la propiedad y seguridad social”. 

Los gobiernos que aprobaron el texto se alarmaron “por los casos reportados de más de 3.000 organizaciones no gubernamentales y humanitarias nacionales e internacionales, cuyas personalidades jurídicas han sido canceladas y sus propiedades confiscadas”. Y se preocuparon profundamente “por las denuncias de persecución de miembros del clero y de comunidades religiosas”, así como por el informe de marzo de 2023 del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos, que asegura que existen elementos de hecho para concluir, prima facie, la existencia de un crimen de lesa humanidad de persecución”. 

A la luz de estos considerandos, la Asamblea General de la OEA resolvió: “Instar al Gobierno de Nicaragua a que libere de forma inmediata e incondicional a todos los presos políticos… a que se abstenga de reprimir y de detener arbitrariamente a líderes de la Iglesia católica … (y a que) deje sin efecto las normas que permiten privar arbitrariamente de su nacionalidad a ciudadanas y ciudadanos”. 

La primera lección que se deriva de este episodio es que los países que buscan adoptar una posición más dura frente al gobierno de Ortega y Murillo no disponen de los votos suficientes para invocar la Carta Democrática Interamericana, y en particular sus artículos 17 y 18, con el fin de condenar la suspensión de la gobernanza democrática en ese país. Necesitarían dos tercios de 35 países miembros, y no los hay. 

La segunda lección interesante es que el Chile del presidente Gabriel Boric confirma su vocación de gobierno defensor de los derechos humanos al copatrocinar el proyecto de resolución inicial. Considera, por lo menos tácitamente, que la defensa de los derechos humanos se sitúa por encima del llamado principio de no-intervención, y no se alinea al respecto con otros gobiernos de izquierda en la región. Su posición frente a Venezuela es análoga; ante Cuba es otra historia: más bien el silencio, excepto por una crítica en 2022 al arresto de manifestantes en la isla. 

En tercer término, gobiernos que anteriormente defendían, aunque solo de labios para afuera, al régimen nicaragüense, como Bolivia, Brasil, Argentina, México y San Vicente y las Granadinas, y hasta cierto punto Colombia, tuvieron que sumarse al consenso. El caso de Colombia es complejo, ya que por un lado el presidente Gustavo Petro, al inicio de su mandato, se abstuvo de votar una resolución de la OEA sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua, pero al mismo tiempo mantiene un diferendo con Managua a propósito de límites marítimos y soberanía de islas en el Caribe. Su inclinación ideológica, como se ha visto en lo tocante a su benevolencia con el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, hubiera sido apoyar a Ortega. Pero sus intereses nacionales, y su necesidad de no alejarse de Estados Unidos, lo condujeron, también, a sumarse al consenso. 

En cuarto lugar, el cambio de canciller en México sugiere un cambio también en la actitud de ese país en la OEA. Desaparecieron los gritos y sombrerazos bolivarianos de la representante permanente mexicana, Luz Elena Baños Rivas, tanto en lo referente a Nicaragua y Venezuela, como frente al presupuesto de la organización o su bête noire, el secretario general Luis Almagro. La llegada de Alicia Bárcena a la Secretaría de Relaciones Exteriores puede significar una modificación frente a la estridencia de la embajadora, que debiera ser trasladada a otra adscripción para evitar mayores vergüenzas.

 ¿Significa esto que soplan vientos de mayor defensa de los derechos humanos y la democracia representativa en la región?

 Obviamente sería prematuro afirmarlo. Pero ya se produjo un cambio, modesto sin duda, pero cambio al fin. No es despreciable y debe ser valorado.

Jorge G. Castañeda es colaborador de CNN. Fue secretario de Relaciones Exteriores de México de 2000 a 2003. Actualmente es profesor de la Universidad de Nueva York y su libro más reciente, “America Through Foreign Eyes”, fue publicado por Oxford University Press en 2020. Las opiniones expresadas en esta columna son únicamente del autor. Puedes encontrar más artículos de opinión en CNNe.com/opinion.
El amor y el sentimiento a la patria se cultiva y crea cada día. Es el amor al prójimo hacia con los que compartimos una historia común. Es el hacer de una forma compartida. El amor a nuestra casa. Es profundo pero puede ser frágil. Para los uruguayos la patria es la republica, la nación es la republica. Republica como ese modo de convivencia que da lugar a que todos expresemos nuestro pensar individual. En la buena y en la mala. Así nacimos, en los tiempos de Artigas y de Rivera. Por ser así aún excistimos y si dejamos de ser eso seguramente dejaremos de ser. Las Instrucciones del XIII nos definen. Es nuestra Constitución espiritual.

CARTA DE UN HIJO AL PADRE QUE NUNCA CONOCIÓ.

  Hola papá !  Me enteré que soy tu único hijo.  Me encantaría saber como estas,saber donde,es mas,me hubiera gustado conocerte...  El ...